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Historias de Vida

Conoce a Julián

Conoce a Julián

“Sobrevivir cada día, encontrar un lugar dónde dormir cada noche” es la frase con la que Julián resume su experiencia de vida en la calle. Su historia es de fortaleza y lucha, como la de muchos chavos que en calle aprendieron a sobrevivir a la violencia, los abusos y las drogas defendiéndose mediante el uso de la fuerza, pero también de los lazos de amistad.

Nos reencontramos con Julián y otros egresados de Fundación Pro Niños de la Calle en un evento especial en el que pudimos conversar sobre los retos que han enfrentado luego de dejar la calle. “Pues ahora veo a los compañeros y me da mucho gusto verlos con familias. En el transcurso del camino unos fueron falleciendo, otros en la cárcel y pues aquí estamos nosotros”, comenta Julián.

Hace más de 15 años que Julián fue acompañado en Pro Niños y tomó la decisión de reintegrase a su familia. A partir de ese momento inició otra lucha. El regreso no fue fácil, pues cuenta que siempre le faltó el consejo y el apoyo de una madre o un padre, y hasta la fecha su forma de ver la vida es muy diferente a la de su familia.

Julián logró concluir la secundaria y estudiar una parte de la preparatoria. Luego entró al ejército, donde  aprendió el oficio de cocinero que hasta hoy ejerce y le permite apoyar a su esposa y a sus hijos.

Pero lo más difícil para Julián en su reintegración fue  acoplarse a los lineamientos  de la sociedad, que como dice, “en muchos casos es de doble moral”. Recuerda episodios en los que se ha enfrentado a los prejuicios que la gente tiene sobre “los niños de la calle”, las drogas y la prostitución. Él que vivió esa experiencia ha tratado de explicarles por qué los  niños se van realmente a la calle y qué pasa cuando están ahí, pero es difícil que la gente lo entienda, por eso en los  últimos años prefirió no contar su historia.

 Ahora que Julián tiene su propia familia y ha logrado superar muchos retos, reconoce que a veces no sabe cómo enfrentar ciertos problemas o educar a sus hijos para que no vivan la misma experiencia que él. Entonces recurre a las personas que conoció en Pro Niños, que son como su familia. Julián cierra una de sus reflexiones contando que cuando vives en calle las oportunidades que las personas te brindan son muy pocas, y él, que las encontró, las tomó.